Superbird el carro que conquistó la posteridad
En manos de Richard Petty se convirtió en el modelo más temido en NASCAR
Fecha : 17/09/2006
Casi todo el mundo conoce al Superbird el carro de competencia con el cual Richard Petty forzó a pura velocidad las puertas de la historia.
El Superbird que fue un producto especial de la desaparecida marca Plymouth era hermano de diseño del Dodge Charger Daytona, un automóvil que de acuerdo a los historiadores existió por dos razones: derrotar al Ford Torino y ganar la carrera de NASCAR, en la serie de vehículos regulares de producción, lo que en inglés se denomina American Stock Car Racing Series. Otros de los objetivos era traer de vuelta a las competencias NASCAR al piloto Richard Petty. Tanto el Dodge Daytoma como el Superbird estaban inspirados en su parte frontal por la agresiva nariz de los tiburones, una idea que hizo cambiar muchas concepciones sobre los carros de competencia, hasta entonces verdaderas cajas que poco podían hacer contra la fuerza del viento.
Los alerones o alas que hoy en día simboliza al Suberbird fueron objetos de muchos debates. Al final la razón principal de su creación fue que su peso y tamaño ayudaría a mantener las gomas traseras sujetas al asfalto a altas velocidades.
Cuando el Dodge Charger Daytona fue presentado en 1969 Richard Petty pidió algo comparable, pero como Dodge y Plymouth eran en ese entonces divisiones de carreras separadas, Plymouth no tenía ningún carro con alas, lo que provocó que Petty se fuera disgustado de la escudería y firmara con Ford para el resto de la temporada.
Como resultado, los ingenieros de Chrysler designaron una versión del Charger Daytona con el capó y guardafangos del Dodge Coronet 1970. Pero había un problema, pues las reglas de NASCAR obligagan a que un carro que compitiera en la American Stock Car Racing Series tenía que ser realmente un vehículo a disposición del público, y no una versión especial para competencias. En 1970 NASCAR decidió que para un modelo poder participar en sus competencias tenía que fabricar al menos 500 de ellos, uno para cada concesionario en los Estados Unidos, cuyo promedio entonces era de 500 por marca. Al final Plymouth terminó construyendo 1,920 Suberbird y 1970 fue el único año de producción del modelo, de ahí que ahora su ejemplares sean cotizados por los coleccionistas.
Basicamente el Superbird fue un Plymouth Road Runner modificado, pero se llegó a la conclusión de que si bien era un carro aceptable para la vida común tenía la aerodinámica de un "ladrillo", que era algo típico de los carros norteamericanos de entonces. Algo mucho mejor ayudaría en las carreras de alta velocidad, de manera que siguiendo el ejemplo del año anterior del Dodge Charger Daytona, el Superbird incluyó diversos elementos aerodinámicos, tales como luces frontales que se escondían para hacer menor resistencia al aire y los alerones que fueron montadas en la parte trasera, entre otros varios elementos.
El Superbird y el Charger Daytona fueron de los primeros automóviles norteamericanos que fueron sometidos a pruebas de túneles de vientos y usar una computadora para comprobar sus condiciones aerodinámicas. El mismo Charger Daytona fue el resultado de un Dodge Charger 500 más aerodinámico.
El nombre Superbird apareció en una placa en los lados de afuera de los soportes del alerón de cola, con la pintura del famoso dibujo cómico de la época el "Correcaminos" Road Runner. En fin el Superbird no tuvo nada que ver con el Ford Thunderbird como algunos pretenden, en realidad fue una versión mejorada del Plymouth Road Runner.
Todos los Superbirds usaron en las carreras un motor Hemi 426, pero en las versiones que se vendieron en el mercado se emplearon dos motores de menos potencia: un "440 Super Commando" con un carburador de 4 bocas y un 440 de seis bocas, en dos grupos de tres cada. Nada más que 135 carros fueron construidos con el 426 Hemi.
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