La carroza que nunca disfrutaron los Zares
Su nombre es "Russo Baltique". su precio por encima de dos millones
Fecha : 12/03/2007
Los zares de Rusia nunca pudieron manejar este incomparable carro, pero de haber vivido un poco más el Russo Baltique se hubiera convertido en la carroza real.
Presentado en Ginebra hace un mes muchos lo denominaron el "Carro de los Zares" entre otros motivos porque su costo de casi dos millones de dólares lo hace imposible hasta para los millonarios.
El nombre original Russo-Balt o Russo-Baltique como otros le dicen fue la primera fábrica de automóviles en el imperio de los Zares. La Primera Guerra Mundial (19140-1918) por un lado y la revolución bolchevique por el otro acabaron con el empeño que sobrevivió hasta 1923.
Adornado con los símmbolos imperiales la marca resurrecta fue vista por primera vez en el Concurso de Elegance en Italia, la gran fiesta de carros europea hace dos años, en el 2005 y hace poco se presentó llenó de esplendor en el show de Ginebra.
Desde luego que sus actuales dueños quieren darle una aureola de majestuosidad imperial que nunca tuvo. En realidad fue una fábrica ubicada en una fábrica de vagones de ferrocarill en Riga, la bella ciudad de Latvia. Tras la llegada de Lenin, Trotzky y el resto de la tropa, otra fábrica se levantó en San Petersburgo, entonces capital de la madre patria rusa, pero no para producir automóviles para los timoneles de la historia, de hecho para nadie, sino para ensamblar vehículos blindados con los chasis que llegaban desde Latvia.
No se sabe que ningún Zar haya empleado un Russo-Baltique para sus correrías. Tal parece que los vehículos que fabricó eran meras copias de productos de la época de origen alemán con el Rex-Simple o el belga Fondu
Desde luego que el despampanante modelo presentado en Ginebra no tiene nada que ver con sus humildes orígenes.
Se trata de un modelo que usa el motor de 5 litros V12 AMG de Mercedes Benz, suficiente para darle una fuerza de 555 caballos.
El exterior tiene todos los ingredientes para brindarle al modelo un espacio en todas las revistas de automóviles del mundo, una mezcla de la época dorada y un poco de intrigante presencia.
Este cupé de cuatro pasajeros, en realidad dos, verá muy pocos garages en su vida con el precio que tiene señalado: un millón cuatrocientos cincuenta mil euros. Será fabricados dos si acaso tres ejemplares cada año, para un total de 15, si es que llega hasta allí.
No deja de ser una interesante y onerosa curiosidad.
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